CARTA DE MONS. PIRONIO, DESDE LA SANTA SEDE.
Interés de la Santa Sede por el Escultismo CatólicoBs. As. (AICA)
El Cardenal Eduardo Francisco Pironio, Presidente del Pontificio Consejo para los Laicos, en nota dirigida al Secretario General de la Conferencia Episcopal Argentina, Moseñor José Luis Mollaghan, pide "que los Obispos sigan interesándose activamente por el Escultismo Católico"
" En ocasión de la visita "Ad-Limina" de los Señores Obispos de la Argentina, en modo especial, durante el encuentro tenido en la sede de nuestro Dicasterio en fecha 3 de Noviembre pasado, ha sido planteada con especial interés la cuastión relativa a una eventual unificación, o no, de la U.S.C.A. ( Unión Scouts Católicos Argentinos ) y de la A.S.A. ( Asociación de Scouts de la Argentina ).
Ya en dos oportunidades anteriores, y siempre a solicitud del Episcopado Argentino, el Pontificio Consejo para los Laicos comunicó algunas informaciones y criterios fundamentales para un adecuado discernimiento de esa cuestión. Confirmo ahora cuanto he señalado en esas dos cartas precedentes del 20 de Diciembre de 1993 (Prot. 926/93/CE-22/AIC-16) y del 12 de Agosto de 1994 (Prot. 069/94/CE-22/AIC-16). En conocimiento de las preocupaciones manifestadas por esa Conferencia Episcopal y retomando aspectos importantes del diálogo del Pontificio Consejo para los Laicos con los Señores Obispos, nuestro Dicasterio vuelve a señalar las siguientes puntualizaciones :
1. Durante muchos años, el Pontificio Consejo para los Laicos sostuvo el derecho de la U.S.C.A. de ser Asociación Miembro de la Conferencia Internacional Católica del Escultismo ( C.I.C.E. ) , apoyando también a la C.I.C.E. en las tratativas por un reconocimiento de la U.S.C.A. por parte de la Organización Mundial del Movimiento Scout ( O.M.M.S. ) . Hubo que superar no pocas resistencias. La constitución de una "Federación" entre la U.S.C.A. y la A.S.A. en ese país fue reconocida y saludada como una solución digna y conforme a los Estatutos de la O.M.M.S. , sin que se considerase como un mero acuerdo provisorio y excepcional en pos de una fusión posterior.
2. Parece necesario destacar una vez más, que el artículo V, párrafo 2, de la Constitución de la O.M.M.S. es muy claro y preciso en su tenor literal vigente : " Una sola Organización Scout Nacional por pais puede ser reconocida en calidad de miembro de la Organización Mundial " , estipulando luego que " Una Organización Scout Nacional puede incluir varias Asociaciones Scout formando una Federación fundada en el objetivo scout común. Corresponde a cada Federación asegurar que todas las Asociaciones que la constituyan cumplan con las condiciones requeridas por la presente constitución. " . Las normas que regulan " las relaciones entre la Organización Mundial del Movimiento Scout ( O.M.M.S. ) y la Conferencia Internacional Católica del Escultismo ( C.I.C.E. ) " hacen, pues, referencia a los " Comités Católicos u otras agrupaciones similares que forman parte oficialmente de Asociaciones Nacionales " y a las " Asociaciones Scout Católicas, miembros de una Federación Nacional reconocida " ( art. 6.1. ) La unidad del Movimiento Scout -que la Iglesia Católica reconoce y sostiene- se realiza a través de esas dos posibilidades.
3. Interesa a la Santa Sede que se respeten y salvaguarden esas dos posibilidades señaladas. Ha manifestado su desacuerdo ante toda interpretación restrictiva. La experiencia federativa tiene una larga tradición en diversos países ( entre ellos Italia, España, Francia ... ) comunmente aceptada sin cuestionamientos. Es espacio para la realización de la libertad asociativa de los Católicos. Se ha demostrado por lo general positiva para la Educación de la Fe dentro del mismo Método Scout y para la Comunión efectiva de los Scouts Católicos con las autoridades eclesiásticas. Restringir esta libertad asociativa traería, además, muy serios problemas en la reconstrucción del Escultismo en los paises de Europa Oriental ( post-comunista ) , en el Escultismo de diversos paises africanos, etc. Por otra parte, la forma federativa, reconociendo la diversidad de Asociaciones que la componen, puede dar lugar a modalidades muy fraternas e intensas de programación, coordinación y realizaciones comunes.
4. Sorprende, por otra parte, que el cuestionamiento de la "Federación" en la Argentina se argumente con la consideración de que entre los 33 millones de habitantes del pais 31 millones sea "Católico". Si todos son Católicos -se dice- ¿ Por qué no proceder a la unificación ? Es un argumento que sólo puede plantearse desde un desconocimiento de la realidad. No se tiene en cuenta el fenómeno de los muchísimos bautizados en la Iglesia Católica que no han crecido ni vivido según la gracia y exigencias del BAUTISMO y que están alejados de la Iglesia, ni se considera el creciente e invadente secularismo que disocia cada vez más la confesión de pertenencia eclesial de las actividades y comportamientos de las personas en los diversos campos de su vida personal, familiar y social. Por eso, es prioritaria -como lo han destacado los Señores Obispos en sus orientaciones pastorales- una Nueva Evangelización en la Argentina y en particular, una Educación en la Fe Católica de las nuevas generaciones.
5. La cuestión planteada requiere, en fin, que los Señores Obispos sigan interesándose activamente por el Escultismo Católico no sólo cuando emergen episódicamente situaciones cruciales o problemas delicados, sino en la compañía y guía pastorales permamentes. Se trata de tener bien incorporado al Escultismo Católico en el cuadro de la Pastoral Juvenil, de proveerlo de buenos Capellanes, de orientar y alentar la Educación de la Fe que se da en la vida y Método Scout, de mantener un periódico diálogo cordial con sus Dirigentes. Espero, Excelencia, que estas indicaciones sean claras, oportunas y útiles para el Episcopado Argentino, que sabrá bien cómo seguir tratando positivamente esta cuestión. Por parte del Pontificio Consejo para los Laicos, puedo asegurarle que intensificaremos nuestro diálogo con los dirigentes de la C.I.C.E. , con quienes mantenemos muy buena relación, para que no exista ninguna discordancia en la materia ni con la Santa Sede ni con el Episcopado Argentino. También lo haremos con los Dirigentes de la O.M.M.S. con quienes hemos mantenido cordiales y positivos diálogos, para superar cualquier malentendido, aclarar las recíprocas posiciones y encontrar caminos que confirmen una respetuosa y fecunda colaboración. Aprovecho esta ocasión, en fin, para manifestar a todos mis hermanos en el Episcopado de nuestro querido país, mis sentimientos de la mayor estima.
+ Cardenal Eduardo F. Pironio,
Presidente del Pontificio Consejo para los LaicosDada en la Ciudad del Vaticano,
a los treinta días del mes de Noviembre de 1995.


<< Home